Un reactor en la Luna antes de 2030: el ambicioso plan nuclear de la NASA que ya está en marcha
Agosto 8 de 2025
Esta semana, el administrador de la NASA, Sean Duffy, confirmó que la administración de Donald Trump quiere aterrizar un reactor de fisión nuclear en funcionamiento en la Luna antes de que termine la década. «Estamos en una carrera hacia la Luna, en una carrera con China hacia la Luna», dijo Duffy. La idea de instalar reactores tiene más sentido que clavar una bandera en el polvo lunar. Duffy también habló de una posible «zona de exclusión» alrededor del reactor. En la práctica, eso significaría quedarse con un área estratégica, como los cráteres que guardan agua congelada.
¿El plazo de cinco años parece demasiado ambicioso? No tanto. La NASA, junto con sus contratistas, usó energía atómica durante décadas. Desde los años 60, impulsó misiones Apolo, sondas espaciales y módulos de aterrizaje en Marte con baterías radioisotópicas. Esos dispositivos transformaban en electricidad el calor que generaba el plutonio-238 y otros isótopos en descomposición.
Varios de esos equipos del programa Apolo todavía están en la superficie lunar. Y los de las sondas Voyager y Pioneer se convirtieron en los primeros objetos artificiales que salieron del sistema solar. Claro que hay una diferencia clave: aquellas baterías producían 100 vatios o menos. Los reactores de fisión nuclear, como los que menciona Duffy, son mucho más complejos. Generan calor a partir de la descomposición del uranio-d238 y alcanzarían los 100 kilovatios. Con eso alcanza para abastecer a unas dos docenas de hogares en la Tierra. Pero harían falta varios para alimentar una base lunar.
