Trump declara la guerra a periodistas y los convierte en objetivos en el portal de la Casa Blanca

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump institucionaliza el ataque contra medios de comunicación. Su “Media Bias Portal” usa recursos públicos para catalogar, estigmatizar y movilizar a su base contra periodistas críticos.

Diciembre 22 de 2025

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Al ingresar al portal web de la Casa Blanca los ciudadanos se encuentran un campo de batalla. Bajo el título «A Call to Action», la administración de Donald Trump ha cruzado un Rubicón digital: la utilización explicita de los recursos del Estado para monitorear, catalogar y estigmatizar a la prensa libre.

No se trata de una simple crítica retórica lanzada desde un atril; es la burocratización del resentimiento. La iniciativa, que invita a la ciudadanía a denunciar «sesgos mediáticos», representa un cambio de paradigma en la democracia liberal moderna. 

Trump declara la guerra a periodistas y los convierte en objetivos en el portal de la Casa Blanca
La Casa Blanca. Juez activo en línea. Foto: AP / Alex Brandon

Internacional

Autor sin foto cargada

Por Rodrigo Hernández López

lunes, 22 de diciembre de 2025 · 05:00

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Al ingresar al portal web de la Casa Blanca los ciudadanos se encuentran un campo de batalla. Bajo el título «A Call to Action», la administración de Donald Trump ha cruzado un Rubicón digital: la utilización explicita de los recursos del Estado para monitorear, catalogar y estigmatizar a la prensa libre.

No se trata de una simple crítica retórica lanzada desde un atril; es la burocratización del resentimiento. La iniciativa, que invita a la ciudadanía a denunciar «sesgos mediáticos», representa un cambio de paradigma en la democracia liberal moderna. 

El portal opera bajo una premisa de gamificación del conflicto político. Al solicitar a los simpatizantes que envíen enlaces y reportes, la administración logra dos objetivos tácticos inmediatos. Primero, moviliza a su base electoral manteniéndola en un estado de alerta permanente contra un «enemigo interno». Segundo, construye una base de datos masiva, financiada por los contribuyentes, que sirve para eludir la intermediación de los medios tradicionales.

Al establecer secciones como el «Salón de la Vergüenza» (Hall of Shame) y el «Infractor Mediático de la Semana», la Casa Blanca ha dejado de ser un sujeto pasivo del escrutinio periodístico para convertirse en un juez activo de la línea editorial, arrogándose la potestad de definir qué constituye la verdad y qué debe ser etiquetado como «locura de izquierda».

Cuando la Casa Blanca etiqueta oficialmente a un reportero en su «Salón de la Vergüenza», no está simplemente expresando una opinión; está colocando una diana virtual sobre ese individuo. En un clima de polarización extrema, esto trasciende el debate sobre la libertad de expresión.