Organizaciones denuncian el rostro oculto del TLCAN: sembrar fábricas y cosechar enfermedades
Enero 31 de 2026
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– En México miles de personas pagan el costo de la industrialización y el progreso, que más que beneficios económicos les han dejado enfermedades crónicas directamente relacionadas con la contaminación del suelo, agua y aire causada por diversas industrias a lo largo del territorio nacional.
De acuerdo con la Red Nacional de Comunidades Envenenadas en Resistencia (Renacer), numerosas empresas públicas y privadas explotan la naturaleza o desechan en ella sus residuos tóxicos en un contexto de regulación ambiental laxa, promovido por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) que en 1994 entró en vigor.
El acuerdo entre México, Estados Unidos y Canadá buscaba promover el desarrollo económico del país y la inversión extranjera. Sin embargo, a más de 30 años de su entrada en vigor, la red integrada por colectivos y organizaciones de 18 estados del país denunció que sus comunidades fueron engañadas “con la promesa de empleos y buenos salarios”; y hoy padecen las dañinas consecuencias del TLCAN.
Renacer afirmó en un posicionamiento que éste y los subsecuentes tratados de libre comercio han causado “la violenta devastación de nuestro entorno natural, las graves enfermedades crónico-degenerativas y las muertes en nuestras familias”.
“La llegada del neoliberalismo fue particularmente lesiva porque torció la redacción de leyes y normas que debieron proteger la salud y el medio ambiente, volviéndolas permisivas, para que el país resultara atractivo a los negocios estadunidenses, canadienses y europeos”, expresó Renacer en conferencia de prensa.
Asimismo, con el objetivo de impulsar el desarrollo económico, el Estado mexicano trazó corredores industriales y permitió la explotación de mano de obra barata bajo el régimen del outsourcing, señaló la red.
