Latino que votó por Trump no creía en las deportaciones masivas. Ahora su restaurante sufre, pero aún confía en el presidente
Noviembre 03 de 2025
CNN.- Ricardo Francisco, un empresario de origen dominicano, votó por Donald Trump en las elecciones de 2024 convencido de que no cumpliría su promesa de deportar a millones de inmigrantes en su segundo mandato.
“Realmente no (estoy de acuerdo con las deportaciones masivas), porque aquí casi todos los que estamos somos inmigrantes. Pienso que el presidente Trump debe recapitular esa parte y creo que él lo va a hacer”, dijo Francisco en noviembre de 2024, frente a su restaurante en Allentown, Pensilvania, una ciudad donde la mitad de la población es hispana o latina.
Sin embargo, la realidad es otra. El gobierno de Trump sí puso en marcha su plan: más de 500.000 personas han sido deportadas desde enero, y la meta es llegar al millón antes de que termine el año.
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Para Francisco, las deportaciones masivas han sido un golpe devastador para su negocio, el restaurante dominicano Rancho Viejo, que previamente se llamaba Turismo y que ya lleva 9 años de existencia. Dice que, en los últimos meses, las ventas del lugar se han desplomado alrededor de 35 %.
Así como el de Francisco, otros negocios sufren las consecuencias negativas de las deportaciones masivas. Economías locales en EE.UU. han sido aplastadas a raíz de la ofensiva migratoria de Trump, con comercios que alcanzan caídas de doble dígito, tal como en el caso del restaurante Rancho Viejo.
La industria restaurantera enfrenta una pérdida doble: falta de mano de obra y caída en el consumo. Se estima que los inmigrantes indocumentados representan el 10 % de la fuerza laboral de los restaurantes y que es una población que, en 2023, gastó más de US$ 300.000 millones en bienes y servicios.
