Exagente de la DEA es sentenciado a 5 años en prisión por proteger a amigos narcotraficantes
Un jurado declaró a Bongiovanni culpable en 2024 por cuatro cargos de obstrucción de justicia, asociación delictuosa para defraudar a Estados Unidos, asociación delictuosa para distribuir sustancias controladas y declaraciones falsas a las fuerzas del orden.
Enero 22 de 2026
BUFFALO, Nueva York, EU. (AP) — En las dos décadas que trabajó para la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, Joseph Bongiovanni asumió frecuentemente los riesgos de ser la primera persona en entrar a una residencia o habitación durante un operativo.
Sintió una incertidumbre similar el miércoles mientras esperaba sentencia por usar su placa de la DEA para proteger a algunos de sus amigos de la infancia que se convirtieron en prolíficos traficantes de drogas en Buffalo, Nueva York.
“Nunca sabía lo que había del otro lado de esa puerta; hoy siento ese mismo miedo”, declaró Bongiovanni, de 61 años, a un juez federal, mientras golpeaba la mesa de los acusados. “Siempre he sido inocente. Amaba ese trabajo”.
El juez de distrito Lawrence J. Vilardo sentenció al exagente a cinco años en una prisión federal por una serie de cargos de corrupción. La pena fue mucho menor a los 15 años de cárcel que había solicitado la fiscalía, incluso después de que un jurado absolvió a Bongiovanni de los cargos más graves, incluida una acusación de que se embolsó 250 mil dólares en sobornos de la mafia.
Vilardo afirmó que la sentencia refleja la complejidad de los veredictos luego de dos prolongados juicios y la naturaleza del trabajo encubierto de Bongiovanni, en el que el agente acumuló suficientes elogios de primera plana como para llenar una vitrina de trofeos.
Bongiovanni una vez ingresó a un edificio en llamas para evacuar a los residentes en medio del humo. Puso tras las rejas a traficantes de drogas, incluido el primero en ser procesado en la región por provocar una sobredosis fatal.
“Hay dos versiones completamente opuestas de los hechos y versiones opuestas del acusado”, dijo Vilardo mientras le aseguraba a los fiscales que cinco años tras las rejas supondrían una considerable dificultad para una persona que nunca ha estado en prisión.
El abogado defensor Parker MacKay destacó que el juez había reconocido a Bongiovanni como un “faro” en la comunidad de Buffalo. La sentencia de 15 años que pedía el gobierno, afirmó, estaba “completamente desvinculada de la naturaleza de las condenas”.
