Dos Bocas: exigen reubicación de kínder y primaria expuestos a químicos de la refinería

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Febrero 6 de 2026

PARAÍSO, Tab (Proceso).– Un jardín de niños y una primaria operan literalmente pared con pared con la refinería Olmeca, en Dos Bocas, donde cientos de alumnos toman clases expuestos de manera cotidiana a vapores industriales, olores a compuestos químicos y al estruendo permanente de las operaciones petroquímicas. 

El gobierno tabasqueño ha respondido con amenazas de cierre definitivo, sin darles otras opciones a los padres de los menores de edad y a profesores que exigen la reubicación de estos centros educativos, planteada prácticamente desde que se comenzó a construir el complejo en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador y bajo la supervisión de la ahora gobernadora de Veracruz, Rocía Nahle. 

Incluso, ayer jueves el secretario de Gobierno, José Ramiro López Obrador, en declaraciones a la prensa local calificó la exigencia de reubicación de las escuelas como “un asunto que no es tan fácil; pedir una reubicación de esta magnitud, como la están planteando algunos que quieren sacar el jardín de niños, escuelas, de donde están, no es tan fácil porque los ciudadanos van a seguir viviendo allí… a menos que quieran que se reconstruya toda esa parte de Paraíso acá para afuera de Paraíso”.

El caso es conocido por el gobierno federal desde la administración de López Obrador. La presidenta Claudia Sheinbaum y su secretario de Educación, Mario Delgado, también han sido informados por la comunidad escolar, sin que hasta la fecha se hayan pronunciado.

El bramido metálico de las plantas y las emanaciones químicas forman parte del entorno escolar golpeando oídos y olfato de los niños en una situación que ha generado alarma entre padres de familia y docentes por los posibles efectos en la salud y aprendizaje.