Brasil promulga una ley que refuerza la protección de menores en línea
El tema cobró relevancia en agosto, después de que el influencer Felipe Bressanim, conocido como Felca, publicara un video denunciando la sexualización de niños y adolescentes en internet.
Marzo 21 de 2026
RÍO DE JANEIRO (AP).- Una ley brasileña que busca proteger a los menores de edad del contenido en línea adictivo, violento y pornográfico entró en vigor esta semana, y los expertos la califican como un hito en la protección de niños y adolescentes.
El tema cobró relevancia en agosto, después de que el influencer Felipe Bressanim, conocido como Felca, publicara un video denunciando la sexualización de niños y adolescentes en internet. El video de 50 minutos, que cuenta con 52 millones de visualizaciones en YouTube, aceleró la aprobación de un proyecto de ley que venía gestándose desde 2022.
El Estatuto Digital del Niño y del Adolescente fue aprobado por ambas cámaras del Congreso y sancionado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva en septiembre. Entró en vigor el martes.
Según la nueva ley, los menores de 16 años deben vincular sus cuentas de redes sociales a un tutor legal para garantizar su supervisión. La legislación también prohíbe a las plataformas el uso de funciones adictivas como el desplazamiento infinito y la reproducción automática de vídeos. Asimismo, los servicios digitales están obligados a implementar un mecanismo eficaz de verificación de edad que vaya más allá de la simple declaración del usuario de ser mayor de 18 años, para protegerlo del acceso a material inapropiado o prohibido.
«Ya no podemos pensar que la libertad no va de la mano con la protección», declaró Lula durante la ceremonia de firma del miércoles. «Basta de tolerar la explotación, el abuso sexual, la pornografía infantil, el acoso escolar, la incitación a la violencia y la autolesión solo porque ocurren en el entorno digital».
Maria Mello, responsable de la sección digital del Instituto Alana, que defiende los derechos de los niños, afirmó que el diseño manipulador destinado a mantener a la gente enganchada es especialmente perjudicial para los niños.
“Aumenta los niveles de ansiedad, provoca que los niños falten a la escuela y causa problemas de visión”, afirmó Mello. Otros problemas incluyen la explotación sexual, el fomento de la autolesión, el ciberacoso y la explotación de datos personales de niños y adolescentes con fines comerciales.
