El estadio «Coruco» Díaz, un elefante blanco transexenal de casi mil millones de pesos
Graco Ramírez despilfarró el dinero y Cuauhtémoc Blanco lo solapó. Los últimos dos gobernadores del estado de Morelos, por comisión u omisión, generaron un daño patrimonial a las arcas públicas en la construcción de un inmueble en el poblado de Zacatepec, donde apenas viven 36 mil personas.
Marzo 17 de 2026
El monumental estadio de futbol en Zacatepec, Morelos, el famoso Coruco Díaz, fue reconstruido en 2014 a sobreprecio y con argumentos inverosímiles, que durante 12 años sólo ha tenido ocupantes temporales y no el tan cacareado equipo de la Liga MX que prometió el exgobernador perredista Graco Ramírez.
Ese inmueble, un elefante blanco cuya remodelación costó casi mil millones de pesos que salieron de las arcas federales y estatales, fue planeado para que, supuestamente, ahí jugara un equipo de Primera División, pero hasta hoy los huéspedes han sido sólo de la Liga de Expansión y otras categorías inferiores. Se trata de una innecesaria mole en el centro de una pequeña población, que en unos meses se quedará nuevamente vacía porque su actual ocupante, el Atlante, regresará a la Ciudad de México.
l Coruco es un estadio que se llama así en honor a un jugador de los originales Cañeros de Zacapetec, Agustín Díaz, cuando se cimentó la tradición futbolera de ese municipio gracias a los dos títulos que obtuvo en la Primera División, el último en 1958.
De eso ya pasaron 68 años y el estadio lleva otros 40 sin un equipo de la Primera División. Pese a ello, desde 2013, durante los inicios de la gubernatura de Graco Ramírez en Morelos, se planteó la reconstrucción como necesaria a partir de un entramado burocrático lleno de pretextos fantasiosos que justificaran el derroche.
Lo que no fue una fantasía fue el gasto y su subutilización durante más de una década. De 486 millones de pesos presupuestados originalmente, el inmueble terminó costando 857 millones, casi el doble, además de que afectó de varias formas a la comunidad morelense de Zacatepec, que sigue sin encontrarle sentido a la obra que le quitó tres cuartas partes del zócalo a su comunidad y es objeto de señalamientos de corrupción y opacidad en las finanzas de un municipio que no tiene equipo ni condiciones para sostenerlo.
