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México y Perú inician “diálogo discreto” con miras a su reconciliación

El nuevo presidente peruano, José María Balcázar, tiene sólo cinco meses de mandato para recomponer la relación con México, rota desde noviembre. El principal escollo es el asilo a Betssy Chávez en la Embajada mexicana en Lima; y para Sheinbaum Perú debe dar el primer paso.

Marzo 6 de 2026

BOGOTÁ (Proceso).– El nuevo presidente de Perú, José María Balcázar, es un izquierdista afín a los postulados sociales de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, lo que podría facilitar la reanudación de relaciones diplomáticas entre los dos países, que fueron rotas por decisión del gobierno andino en noviembre último por considerar que México intervino en sus asuntos internos.

El canciller peruano, Hugo de Zela, quien fue ratificado en el cargo por Balcázar, ha dicho que su país y México mantienen un “diálogo discreto” para analizar la posibilidad de restablecer las relaciones diplomáticas, pero también ha señalado que para ello el gobierno mexicano debe comprometerse a dejar de interferir en la política de Perú.

Analistas consultados por Proceso dijeron que Balcázar es un hombre de izquierda que simpatiza con Sheinbaum, pero tiene un mandato demasiado corto –de apenas cinco meses– en el que sus prioridades no están en el frente externo sino en garantizar la tranquilidad y transparencia de los comicios generales que se realizarán en abril próximo y en enfrentar el agudo problema de criminalidad 

El 19 de febrero reciente Balcázar, un abogado y exmagistrado de la Corte Suprema de Justicia de 83 años, fue electo presidente interino de Perú en sustitución del depuesto José Jerí. 

El político izquierdista era legislador por el partido marxista-leninista Perú Libre, el mismo del destituido exmandatario Pedro Castillo, la manzana de la discordia en la relación con México.