“Lake City”, el sello mortal de EU que alimenta la violencia en México

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Una investigación de Proceso, de su edición impresa de enero de 2026, da cuenta que la fábrica de municiones de Lake City en el interior de una base del ejército de EU vende balas de alto poder al mercado civil estadunidense, pero también abastece a ambas trincheras de la crisis violenta en México.

Febrero 8 de 2026

Con un perfil más discreto que las grandes empresas que fabrican armas, la Planta de Municiones de Lake City, una factoría operada por la empresa Olin Winchester e instalada en una base del ejército de Estados Unidos en las afueras de Kansas City, en el estado de Missouri, está lucrando a cuesta de la violencia en México: produce balas que son utilizadas tanto por los soldados de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) como por los cárteles que se disputan el control del país.

De su planta salen, entre otros, algunos de los cartuchos más letales que existen en el mercado: municiones de calibre 50, unos cilindros cercanos a los 14 centímetros y 150 gramos, que una vez expulsados del arma de guerra, a más de 900 metros por segundo, pueden “derribar helicópteros y atravesar blindajes ligeros o vidrios antibalas” a una distancia de mil 800 metros, de acuerdo con información del fabricante.

Los rifles y sus balas calibre 50 han sido usados en cerca de 100 enfrentamientos en México, de acuerdo con un recuento realizado en el contexto de esta investigación periodística en la que Procesoparticipó, y que fue coordinada por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ). Los tiroteos con armas calibre 50 incluyeron algunos de los capítulos más sonados de la guerra contra el narcotráfico en México, como el derrumbe de un helicóptero federal en 2015 durante un fallido operativo para capturar a Rubén Oseguera Cervantes (alias Nemesio Oseguera Cervantes o el Mencho), líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Un armamento similar también fue utilizado en el estallido de violencia que marcó el primer “Culiacanazo”, donde se frustró la detención de Ovidio Guzmán López, uno de los hijos del ChapoGuzmán, en octubre de 2019 o en el atentado de 2020 contra Omar García Harfuch en la Ciudad de México.

Entre el 30 de noviembre y el 4 de diciembre de 2019 más de un centenar de sicarios del Cartel del Noreste atacaron el municipio de Villa Unión, en Coahuila, con camionetas equipadas con ametralladoras de alto calibre. Concentraron su fuego sobre el palacio municipal y el cuartel de la policía estatal hasta que las fuerzas militares contraatacaron. En la refriega fallecieron 23 personas incluyendo cuatro policías.

Después de la matanza la fiscalía estatal encontró 45 casquillos calibre 50 en distintos escenarios donde tuvieron lugar los enfrentamientos. En la parte trasera de los casquillos estaban grabadas las letras “LC”, que corresponden a su lugar de fabricación: la planta de Lake City.