Los tropiezos de Verástegui marcan un nuevo hito en su relación con el conservadurismo mexicano

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Entre finales de 2025 e inicios de 2026, Verástegui quedó en el centro de la polémica: su distanciamiento con Milei, el desistimiento de formar un partido político y la controversia por libertad de expresión revelaron fracturas con la Nueva Derecha.

Enero 19 de 2026

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En el cierre de 2025 y el arranque de 2026, el fundador del Movimiento Viva México, Eduardo Verástegui, quedó envuelto en una secuencia de controversias que alteraron de manera significativa su posición política y mediática, tanto en el panorama nacional como internacional.

En ese periodo Verástegui rompió públicamente con el presidente de Argentina, Javier Milei; el 31 de diciembre último desistió del proceso para constituir a su organización como partido político nacional en México y se vio envuelto en una controversia sobre libertad de expresión tras la cancelación de una entrevista realizada por la periodista Sabina Berman para un programa de la televisión pública.

El desistimiento del Movimiento Viva México de su intento por constituirse como partido político nacional resultó significativo en la trayectoria de Verástegui, quien previamente había buscado competir por la vía de la candidatura independiente a la Presidencia de la República sin lograr reunir las firmas requeridas por la autoridad electoral.

Tras ese revés, el proyecto transitó hacia la ruta partidista, que fue abandonada antes de agotar el plazo otorgado por el Instituto Nacional Electoral (INE), bajo el argumento de evitar prácticas contrarias a la ley y a los principios del movimiento, así como de no incurrir en esquemas de corrupción, simulación o subordinación al sistema electoral vigente.

Ese repliegue en el ámbito electoral interno coincidió con una ruptura en el plano internacional. En octubre de 2025 Verástegui rompió públicamente con el presidente de Argentina, Javier Milei, con quien había mantenido una relación política desde 2022.

Rompimiento con Milei

El quiebre público entre el dirigente del movimiento Viva México y el presidente argentino, Javier Milei, no fue un desencuentro personal ni una polémica aislada en redes sociales. Fue el desenlace de una relación política construida antes de la llegada del libertario al poder y, al mismo tiempo, el episodio que dejó al descubierto una fractura dentro de una parte del conservadurismo político y religioso en México, particularmente en torno al uso de la religión como criterio de legitimidad política y como mecanismo de descalificación.