Tribunal paquistaní condena al ex primer ministro y a su esposa a 17 años de prisión por corrupción
Imran Khan, de 73 años, fue destituido como primer ministro en una moción de censura en abril de 2022 y su partido se encuentra en la oposición en el parlamento.
Diciembre 20 de 2025
ISLAMABAD (AP).- Este día, un tribunal paquistaní condenó y sentenció el al ex primer ministro Imran Khan y a su esposa Bushra Bibi a 17 años de prisión tras encontrarlos culpables de retener y vender regalos estatales, dijeron funcionarios y su partido.
La pareja se declaró inocente al ser imputada el año pasado. Se les acusó de vender los regalos, incluidas joyas del gobierno de Arabia Saudita, a precios muy inferiores a su valor de mercado mientras él ocupaba el cargo.
Los fiscales dijeron que Khan y su esposa declararon que el valor de los regalos era un poco más de 10 mil dólares, muy por debajo de su valor de mercado real de 285 mil 521 dólares, lo que les permitió comprar los artículos a un precio reducido.
El abogado de Khan, Salman Safdar, dijo que apelaría el fallo en nombre del ex primer ministro y su esposa.
Según la ley paquistaní, para que los funcionarios gubernamentales y los políticos conserven los regalos recibidos de dignatarios extranjeros, deben comprarlos al valor de mercado tasado y declarar las ganancias obtenidas de su venta.
El portavoz de Khan, Zulfiquar Bukhari, afirmó que la sentencia de este día ignoró principios básicos de justicia. En un comunicado, afirmó que la responsabilidad penal se impuso sin prueba de intención, ganancia o pérdida, basándose en una reinterpretación retrospectiva de las normas.
Bujari dijo que el fallo del tribunal “planteó serias dudas sobre la justicia e imparcialidad del proceso, convirtiendo a la justicia en una herramienta para el procesamiento selectivo”.
El partido opositor de Khan, Pakistan Tehreek-e-Insaf (PTI), denunció el fallo en un comunicado, calificándolo de «un capítulo negro en la historia», y dijo que Khan estaba presente en el tribunal cuando el juez anunció el veredicto en la prisión de Adiala en la ciudad de Rawalpindi.
