Gana el derechista Rodrigo Paz las elecciones presidenciales en Bolivia
El abanderado del Partido Demócrata Cristiano encontrará un país en recesión económica, sin suficientes divisas para realizar sus importaciones, con una severa escasez de combustible y una inflación interanual de 24 por ciento.
Octubre 19 de 2025
BOGOTÁ (apro).- El candidato derechista Rodrigo Paz, un economista y político que propone un “capitalismo para todos”, ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de este domingo en Bolivia al obtener el 54.53% de los votos, lo que le da una ventaja de más de nueve puntos porcentuales sobre su oponente, el neoliberal Jorge “Tuto” Quiroga.
Según el Sistema de Resultados Electorales Preliminares del Tribunal Supremo Electoral (TSE), con el 98.2% de los votos escrutados, Paz, hijo del expresidente boliviano Jaime Paz Zamora, será el próximo mandatario de Bolivia y cumplirá el periodo 2025-2030.
Quiroga obtuvo el 45.5% de los sufragios, mientras que la participación electoral llegó al 87%.
Esta tendencia a favor de Paz “parece ser irreversible”, dijo el presidente del TSE, Óscar Hassenteufel.
El abanderado del Partido Demócrata Cristiano (PDC), quien asumirá como mandatario el próximo 8 de noviembre, encontrará un país en recesión económica, sin suficientes divisas para realizar sus importaciones, con una severa escasez de combustible y una inflación interanual de 24%, lo que dispara los precios de los alimentos y productos básicos.
“La prioridad es recuperar la economía y lo que viene es duro”, dijo el virtual presidente electo de Bolivia, quien está consciente de que enfrentar la crisis económica pasa por tomar medidas que resultan altamente impopulares, como el desmonte gradual de los subsidios a los combustibles y un ajuste presupuestal que podría hacer profundizar la recesión.
Gobierno de coalición
El triunfo de Paz marca un giro a la derecha en Bolivia, un país que ha sido gobernado las últimas dos décadas por el izquierdista Movimiento al Socialismo (MAS), del expresidente Evo Morales y el actual mandatario Luis Arce, a quienes la clase política tradicional acusa de la actual crisis por su “irresponsable” manejo fiscal y la falta de inversiones en el sector hidrocarburos.
